Cambios de vida, expectativas y problemas de adaptación
Mudanzas, nuevas responsabilidades, cambios económicos, convivencia, maternidad, paternidad o modificaciones en la dinámica familiar pueden generar problemas de adaptación. Cuando las expectativas de cada persona no se expresan con claridad, es común que aparezcan resentimiento, frustración o sensación de desigualdad. Reconocer el origen del desacuerdo permite diferenciar una diferencia negociable de un patrón relacional que está deteriorando el vínculo.