Señales de que la adaptación se está volviendo difícil
La dificultad puede expresarse como irritabilidad, preocupación excesiva, aislamiento, cansancio, cambios en el sueño o pérdida de interés por actividades habituales. En ciertos casos también aparecen problemas de conducta o problemas de manejo emocional, especialmente cuando la persona no encuentra una forma clara de responder a las nuevas exigencias.