El vínculo entre las sensaciones físicas, el miedo y la evitación
Después de una crisis, algunas personas comienzan a evitar lugares, trayectos o actividades que asocian con el episodio. Esta reacción puede reforzar fobias, problemas de conducta y problemas de adaptación, además de generar problemas de manejo emocional ante sensaciones intensas. Cuando el temor se vuelve persistente, también puede afectar la baja autoestima y provocar dudas sobre la propia capacidad para desenvolverse con seguridad.