Cambios que pueden confundirse con otros problemas psicológicos
La pérdida puede generar aislamiento, sensación de incapacidad y baja autoestima, especialmente cuando la persona considera que debería recuperarse con mayor rapidez. También pueden aparecer problemas de conducta, como impulsividad, evitación o consumo de sustancias, así como problemas de manejo emocional que dificultan expresar el dolor sin sentirse desbordado.